30/10/11

Las auroras boreales

Las auroras boreales
Aurora boreal
Siempre me han fascinado los fenómenos celestes luminosos. De niña, cuando aparecía el arco iris en el cielo después de llover al salir el sol, corríamos todos a verlo ensimismados con sus siete colores. Creíamos que era un dibujo de Dios recordándonos que jamás se produciría otro Diluvio Universal. Hay muchas explicaciones, pero ¿por qué dudar de ésta?

Años después a través de fotografías y noticias conocí la existencia de las auroras boreales (llamadas así en el hemisferio norte, auroras australes en el hemisferio sur y auroras polares en las zonas polares). Aunque no he tenido la oportunidad de ver ninguna personalmente, gracias a Internet puedo deleitarme observando este maravilloso fenómeno con sus formas, colores y luminosidad.

Según la explicación científica se producen cuando una eyección de masa solar choca con los polos norte y sur de la magnetósfera terrestre, produciendo una luz difusa pero predominante proyectada en la ionosfera terrestre.

En Noruega a la aurora boreal la llaman "arco iris nocturno" porque unas veces llega con todos los colores a la vez, bailando en el cielo en tonos naranja, violeta, verde y rojo atardecer y otras veces se muestra como una cortina de verde eléctrico o como un tornado de luz tenue. Además nunca hay dos auroras boreales iguales.

Las formas de las auroras.

Durante una noche, la aurora puede comenzar como un arco aislado muy alargado que se va extendiendo en el horizonte. A medianoche el arco puede comenzar a incrementar su brillo y se forman ondas o rizos a lo largo del arco así como rayos de luz muy alargados y delgados. De repente el cielo puede llenarse de bandas, espirales, y rayos de luz que tiemblan y se mueven rápidamente por todo el horizonte. La actividad puede durar desde unos pocos minutos hasta horas. Cuando se aproxima el alba todo el proceso parece calmarse y tan sólo algunas pequeñas zonas del cielo aparecen brillantes hasta que llega la mañana.

Los colores de las auroras.

El oxígeno es responsable de los dos colores primarios de las auroras, el verde y el amarillo; el nitrógeno produce la luz azulada y las moléculas de Helio son muy a menudo responsables de la coloración rojo y púrpura de los bordes más bajos de las auroras y de las partes más externas curvadas.
La luz rosa es el resultado de un proceso similar al que ocurre en un tubo de neón, el gas se activa por corrientes eléctricas y al desactivarse la envía.

Hay preciosas leyendas acerca de la formación de las auroras:

• En Estonia, según ancestrales creencias, son las ballenas con sus chorros de agua las que colorean el cielo.

• En Finlandia son los rabos de los zorros del Ártico que corrían por los montes lapones, se golpeaban contra los montones de nieve y las chispas que salían de tales golpes se reflejaban en el cielo.

• Los asiáticos creen que después de haber visto la Aurora Boreal, vivirás feliz el resto de tu vida, además de ser una fuente de fertilidad.

• Una romántica leyenda, cuyo origen desconozco, cree que las auroras boreales son el fruto del amor entre la diosa romana Aurora (deidad que personifica el amanecer) y el dios griego Bóreas (dios del frío viento del Norte) los cuales estaban tan enamorados que plasmaron en el cielo ese amor.

Para mí es un espectáculo que nos ofrece el firmamento lleno de magia y sinfonía.

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