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4/11/13

El reloj: arte y poesía

I      II
El sábado pasado, casualmente, vi un precioso reloj de sobremesa que esperaba ser reparado y decidí realizar un vídeo para compartir con vosotros las imágenes de estas laboriosas obras de arte y mi breve concepto sobre el flujo del tiempo.

Se reduce a la unión de las dos expresiones de los poetas Virgilio y Horacio conocidas por todos: “tempus fugit, carpe diem”; si el tiempo se nos escapa, aprovechémoslo.

Este medidor de tiempo ha protagonizado canciones, artículos y poemas. Os transcribo el que le compuso nuestro genial clásico Francisco de Quevedo:

Reloj de campanilla

El metal animado,
a quien mano atrevida, industrïosa,
secretamente ha dado
vida aparente en máquina preciosa,
organizando atento
sonora voz a docto movimiento;
en quien, desconocido
espíritu secreto, brevemente
en un orbe ceñido,
muestra el camino de la luz ardiente,
y con rueda importuna
los trabajos del sol y de la luna,
y entre ocasos y auroras
las peregrinaciones de las horas;
máquina en que el artífice, que pudo
contar pasos al sol, horas al día,
mostró más providencia que osadía,
fabricando en metal disimuladas
advertencias sonoras repetidas,
pocas veces creídas,
muchas veces contadas;
tú, que estás muy preciado
de tener el más cierto, el más limado,
con diferente oído,
atiende a su intención y a su sonido.

La hora irrevocable que dio, llora;
prevén la que ha de dar; y la que cuentas,
lógrala bien, que en una misma hora
te creces y te ausentas.
Si le llevas curioso,
atiéndele prudente,
que los blasones de la edad desmiente;
y en traje de reloj llevas contigo,
del mayor enemigo,
espía desvelada y elegante,
a ti tan semejante,
que, presumiendo de abreviar ligera
la vida al sol, al cielo la carrera,
fundas toda esta máquina admirada
en una cuerda enferma y delicada,
que, como la salud en el más sano,
se gasta con sus ruedas y su mano.

Estima sus recuerdos,
teme sus desengaños,
pues ejecuta plazos de los años,
y en él te da secreto,
a cada sol que pasa, a cada rayo,
la muerte un contador, el tiempo un ayo.

Espero que os guste el vídeo.

15/4/12

Don Antonio Gajón: un anticuario excepcional

Anticuario Antonio Gajón

El martes pasado, 10 de abril, estuve en la tienda de Antigüedades Antonio Gajón ubicada en Zaragoza. El motivo de mi visita era la tasación de unos enseres.

Había hablado por teléfono con su hijo Antonio para concretar la hora de la cita y nuestra conversación fue tan agradable que supe que mi visita sería muy satisfactoria.

Al llegar a la tienda me recibió su hijo Ramón, tan encantador como su hermano. Me quedé fascinada al ver cómo trabajan: para distinguir si un utensilio es de plata o alpaca vierten en él una gota de unos frasquitos de ácido: si el color de la gota permanece transparente es plata, si adquiere un color azulado es alpaca. Quizá este procedimiento sea conocido para vosotros, pero yo soy neófita en este fascinante mundo.

Muy pronto llegó su hermano Antonio y después D. Antonio Gajón. Tras las presentaciones D. Antonio y yo empezamos a conversar y, paulatinamente, nos dimos cuenta de que coincidíamos en todo: normas de educación; actualidad económica, social y política; sistema educativo, valores morales. Las formalidades se disiparon, Antonio me contó anécdotas muy divertidas que yo recordaba de mi Padre y otras suyas, me enseñó cómo distinguir lo que es una antigüedad, por ejemplo ahora sé que los platos de cerámica antiguos que no llevan firma en el reverso son más valiosos que algunos firmados. No tuvimos mucho tiempo, ambos estábamos muy ocupados, pero quedamos para otra ocasión.

Durante nuestra conversación, Antonio y Ramón seguían trabajando con minuciosidad, añadiendo apuntes muy graciosos sobre las anécdotas que escuchaban y aportando otras actuales que nosotros desconocíamos. Tanto Antonio como sus hijos tienen un gran sentido del humor que provoca carcajadas.

En cuanto a su tienda sólo os puedo decir que es, insisto, otro mundo lleno de maravillas y que, si tenéis la ocasión de visitarla no la perdáis, porque os aseguro que disfrutaréis tanto como yo.

Gracias a los tres por esta deliciosa visita. Nos veremos pronto.

Os dejo el video de este museo que ya conoceréis. Espero que os guste.

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